La península de Yucatán está llena leyendas e historias que hacen más rica la cultura y las tradiciones. En esta ocasión, contamos la leyenda del Chechén y el Chacá, los árboles que siempre están uno cerca del otro.

Chacá y Chacá

La cultura maya es una de las más ricas de México, cuentan con una gastronomía diversa, varios lugares emblemáticos, una lengua muy importante, varios mitos y leyendas que conforman una civilización y nutren las historias como la de el Chechén y el Chacá.

En nuestros tiempos, se dice que si se ve un árbol de chechén habrá un chacá que le hará compañía, porque estos árboles están destinados a estar siempre juntos. Y la historia nos remonta a los hermanos Tizic y Kinich.

¿Cuál es la leyenda del Chechén y el Chacá?

Tizic y Kinich o también chechén y chacá

La leyenda de estos hermanos nos remonta hasta Quintana Roo, en la selva maya habitaban los príncipes Tizic y Kinich, ambos con la misma sangre pero con personalidades y emociones totalmente diferentes.

Por un lado, Tizic era un joven despiadado, orgulloso y arrogante, mientras que su hermano Kinich era todo lo contrario pues era amable, bondadoso con el pueblo y gentil.

Ambos hermanos conocieron a la bella Nicté-Ha, una tierna joven con un alma pura y gentil, quedando profundamente enamorados de ella y dando comienzo a la trágica historia causada por la misma sangre.

Tanto Kinich como Tizic estaban muy enamorados de Nicté-Ha, por lo que al tratar de conquistar su amor se enfrascaron en una terrible batalla que causó la ira de los dioses oscureciendo los cielos y ocultando la luna.

La batalla trajo muerte para ambos hermanos, pues la pelea se había llevado a las últimas consecuencias, quedándose así sin el amor de la dulce dama. Por ello, al llegar al otro mundo pidieron a los dioses volver a ver a Nicté-Ha, cumpliendo su plegaria pero enviándolos a la tierra en forma de árboles.

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¿Qué hace el árbol de Chechén y Chacá?

Chechén y chacá

Tizic reencarnó en un árbol venenoso, con ramas y hojas que queman la piel al tocarlas, el Chechén. Mientras que Kinich renació en Chacá, un árbol que cura todo el veneno tóxico causado por el Chechén.

Por otro lado, Nicté-Ha también perdió la vida por la tristeza que le había causado la muerte de los hermanos príncipes, por lo que los dioses le dieron la oportunidad de renacer en una hermosa flor blanca que descansa cerca del agua.

Es así como finaliza otra leyenda yucateca que dice que siempre que halles un árbol de Chechén, habrá uno de Chacá, pues Kinich te dará la cura con el que podrás sanar las heridas de Tizic.

Nicté-ha flor blanca sin chechén y chacá

Realidad árbol Chechén y Chaká

El árbol de Chechén posee un aceite que se llama urushiol, este líquido es tóxio y al menor contacto puede provocar heridas en la piel como enrojecimiento, picazón, inflamación, sequedad y hasta ampollas.

Ante esto, la cura puede encontrarse con algún médico o pomada, pero los que conocen dichos árboles saben que al machacar las hojas del Chaká, se puede aplicar como antídoto y curar lo lastimado por el chechén.