
Aunque la ciudad ya estaba abarrotada de cruceristas y veraneantes, el número de visitantes se disparó cuando la ciudad fue usada como escenario de Juego de Tronos, un hecho que impulsó la economía local, pero que también ha ocasionado muchos problemas a los residentes.
Para que Dubrovnik siga siendo habitable y conserve su estatus de Patrimonio Mundial de la UNESCO, las autoridades locales han decidido aplicar una serie de medidas.
Nuevo sistema de reservas para acceder a las murallas
Las murallas medievales son el principal atractivo del casco antiguo de Dubrovnik por sus vistas inigualables al Adriático.
Actualmente, las entradas pueden adquirirse el mismo día, ya sea online o en las taquillas, pero siempre hay muchas colas y, en temporada alta, la multitud puede resultar agobiante. A partir de 2026, el sistema cambiará: será obligatorio reservar las entradas por adelantado y seleccionar un horario concreto antes de la visita.
La idea es controlar mejor el flujo de visitantes. En pleno verano, las murallas se llenan tanto que resultan casi intransitables. El nuevo sistema de horarios pretende distribuir mejor a los visitantes a lo largo del día para evitar aglomeraciones.
Normas turísticas actuales en Dubrovnik
El sistema de reservas para las murallas es solo el último paso de una campaña más amplia contra el turismo masivo. Dubrovnik ya ha empezado a imponer multas por comportamientos que dañen la esencia del casco antiguo o molesten a los vecinos.
Algunas de las conductas prohibidas que pueden acarrear multas o consecuencias legales son:
- Dormir en espacios públicos
- Beber alcohol cerca de monumentos o espacios históricos protegidos
- Pasear por el casco antiguo en bañador
- Subirse a los monumentos
- Sentarse en zonas protegidas
- Dañar edificios históricos
La policía local y los inspectores de la ciudad vigilan constantemente las áreas más transitadas para garantizar que se cumplan las normas.
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Consejos para viajeros
Si vas a viajar a Dubrovnik, asegúrate de planificar el viaje con antelación. En primer lugar, consulta las recomendaciones del Gobierno para viajar a Croacia.
Reserva la entrada a las murallas con antelación cuando entre en vigor el nuevo sistema, especialmente si vas en verano. No cuentes con poder comprarlas el mismo día y resérvalas en cuanto sepas las fechas del viaje. Para orientarte mejor, te recomendamos visitar las murallas el mismo día que llegues a Dubrovnik.
Las medidas contra el turismo masivo también pueden afectar a ciertos sectores. Y no nos referimos a los casinos online o a las tiendas que operan en internet, sino a los establecimientos físicos que dependen de los turistas que visitan la ciudad.
La saturación de la ciudad invita a construir menos hoteles y restaurantes. Se recomienda a los turistas visitar los negocios ya existentes y, a poder ser, elegir hostales locales en lugar de apostar por Airbnb.
Respeta el código de vestimenta en el casco antiguo: no se permite ir en bikini ni sin camiseta fuera de las playas. Si quieres tomar el sol, hay muchas playas fuera del casco antiguo.
Y, como es lógico, evita cualquier otra conducta prohibida: no bebas alcohol en la calle ni cerca de lugares históricos, ni te subas o sientes en monumentos protegidos. En caso de duda, fíjate en los letreros o pregunta en tu alojamiento.
Viajar en temporada baja tiene sus ventajas. De abril a junio y de septiembre a octubre, verás menos aglomeraciones, pagarás menos por el alojamiento y disfrutarás de un clima más agradable. Probablemente todavía habrá días en los que se alcancen los 25 °C, pero con mucha menos gente. Planea tu viaje en esos meses para disfrutar de una experiencia más placentera y menos estresante para la ciudad.
Y, sobre todo, no olvides que Dubrovnik es un destino turístico, pero también el hogar de muchas personas.
Una tendencia en toda Europa
Las medidas de Dubrovnik forman parte de una estrategia a nivel europeo para controlar el turismo masivo.
Venecia lleva años intentando evitar las aglomeraciones, por lo que ha prohibido comer en escalinatas, sentarse en los puentes o nadar en los canales, por ejemplo. En Roma, está prohibido sentarse en los escaleras de la plaza de España o bañarse en fuentes como la de Trevi. Ámsterdam ha limitado los tours de grupos grandes en el barrio rojo y ha impuesto restricciones a los alojamientos temporales.
En España, algunos destinos de la costa sancionan a quienes consumen alcohol en la vía pública, mientras que Barcelona ha declarado la guerra a los pisos turísticos sin licencia.
Conclusión
Si tienes pensado visitar Dubrovnik (o cualquier otro destino, en realidad), no olvides consultar las normas locales antes de viajar y compórtate como un turista responsable. De esa forma, disfrutarás más del viaje y contribuirás a que la población local disfrute de un entorno agradable en el que vivir.